Sistemas agénticos para operaciones con contratos
No en una fuga grande: en horas. Servicios que se prestan y se facturan tarde, planillas que alguien copia a mano, mensajes que se contestan cuando alguien puede. Lo medimos y construimos el sistema que lo tapa.
Diagnóstico: 2 horas tuyas y un acceso. Nada más.
Encontrá tu número
3 personas × 12 h × 52 semanas × $ 8.000
Cómo funciona
La razón por la que las herramientas sueltas que probaste no movieron el número es que nadie mapeó el proceso antes de comprarlas.
Recorremos la operación tarea por tarea y le ponemos cronómetro y costo a cada una. Sale un informe con el número, sacado de tus datos y con las palabras de tu equipo.
Queda escrito lo que hoy vive en la cabeza de dos personas: los pasos, las excepciones y las reglas que nadie anotó nunca. Sin esto, cualquier sistema automatiza el proceso equivocado.
Se construye el de mayor impacto y menor esfuerzo del informe, se prueba con tu gente y se entrega funcionando. Uno, no diez: el que mueve el número.
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Qué te llevás en 48 horas
Qué te cuesta al año cada proceso manual, medido con cronómetro y con el valor hora real de quien lo hace. No un rango: tu número.
Cada oportunidad ubicada por impacto y esfuerzo. Y lo que recomendamos NO hacer, que suele ser la mitad de la lista.
Cómo se conectan las herramientas que ya pagás, qué se suma y dónde entra cada agente. Con esto podés pedir presupuesto en cualquier lado.
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Qué se automatiza
No "usar IA". Tareas concretas, con nombre, que alguien de tu equipo está haciendo a mano esta semana.
A esa hora tu competencia tampoco contesta. Gana el que contesta primero, no el que manda el mejor presupuesto dos días después.
Lo que todos piensan
Lo escuchamos en cada reunión, y casi siempre viene de haber probado un chatbot genérico una tarde. El problema no es la herramienta: es que nadie le enseñó nada de tu negocio.
Lo dejaron con la personalidad de fábrica. Contesta como contestaría para una inmobiliaria, una clínica o una pizzería: igual.
Antes de escribir una línea leemos cómo escribís vos y tu equipo: los mensajes reales, no un manual de tono. Si tu gente tutea y manda audios, eso sale.
Le preguntan cosas que nunca le dieron. Sin tus documentos adentro, completa como puede — y ahí es cuando promete lo que no cumplís.
Responde solo con lo que le diste: tus precios, tus condiciones, tus excepciones. Lo que no sabe, no lo adivina — te lo pasa a vos con el contexto listo.
Porque la mayoría de los que probaron pusieron el sistema a cerrar ventas el primer día, en la conversación más delicada que tienen.
Arranca por lo que nadie disfruta: contestar el precio a las 23:40, pedir los datos, agendar. Vos entrás cuando la conversación vale tu tiempo.
La arquitectura
Se construye una capa arriba de lo que ya usás. Nadie tiene que aprender una herramienta nueva ni migrar datos a ningún lado.
El primer caso
Estamos cronometrando la operación real de una empresa de servicios de comedor que factura a varios colegios por separado. Cuando el sistema esté andando, acá va a estar el antes y el después con los números de ellos y su testimonio — no un promedio de la industria.
Quién lo hace
Soy Juan. Tengo 23 y manejo Go Digital Peak desde los 19. Nunca contraté a nadie para administrar: cada vez que algo empezó a comerme el día, escribí un sistema que lo hiciera por mí.
Eso es exactamente lo que vendo. No una idea sobre lo que la IA podría llegar a hacer: la misma máquina que hace andar mi empresa, armada para la tuya.
El diagnóstico existe porque no cotizamos a ciegas. Primero medimos qué te está costando la operación hoy, con tus datos y con cronómetro. Ese número decide qué se construye — y decide también si conviene no construir nada.
Lo que corrió anoche, sin que nadie lo tocara
Son las horas reales de ayer. Es el mismo tipo de sistema que instalamos.
Preguntas
El diagnóstico tiene un precio fijo que te pasamos en la llamada. El sistema se cotiza después de medir, nunca antes: cotizar sin saber qué hay adentro es adivinar. Si avanzás con la construcción dentro de los 30 días, el diagnóstico se descuenta entero.
Es la primera pregunta que hacemos, y es la que puede voltear el proyecto: si de tu sistema no se puede bajar un Excel, hay que alimentar a mano y el ahorro se derrumba. Lo chequeamos en el diagnóstico y si no da, te lo decimos ahí — no cobramos una construcción que sabemos que no va a rendir.
Treinta días desde que tenemos el acceso, no desde que firmás. El grueso de la construcción se cobra recién cuando está funcionando con tu gente.
No. Se construye una capa arriba de lo que ya usás. Si mañana dejás de trabajar con nosotros, tus datos siguen donde están.
Dos horas de reunión y un acceso. Después necesitamos una persona de tu equipo disponible un rato durante la construcción, para probar que lo que hicimos es lo que pasa de verdad.
Reemplaza tareas, no personas. En general lo que pasa es que la administración deja de copiar planillas y empieza a hacer el trabajo que sí necesita una cabeza. Si tu objetivo es achicar el equipo, se puede — pero conviene decirlo desde el principio.
Todo lo que hace el sistema queda registrado, así que se puede ver qué hizo y por qué. Durante el primer mes estamos en el WhatsApp del equipo. Después existe un mensual de operación, que es opcional.
Trabajamos con operaciones que le facturan a varios clientes o sedes bajo un mismo contrato: comedores y catering, administración de propiedades, grupos de consultorios. El rubro importa menos que esa estructura — es donde el trabajo manual se multiplica.
La garantía
No cobramos la construcción hasta que el sistema esté andando con tus datos y tu gente usándolo.
Empezamos con una llamada de 15 minutos: nos contás cómo trabajan y vemos si tu operación es de las que esto ayuda. Si lo es, agendamos el diagnóstico ahí mismo. Si no, te lo decimos en esa llamada y no perdés más tiempo.
Reservá los 15 minutos por WhatsApp